La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California advierte que las falsas amenazas generan cuadros de ansiedad, miedo colectivo y estrés postraumático en la comunidad estudiantil y padres de familia.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California alertó que las recientes amenazas escolares derivadas de retos virales representan un grave riesgo para la salud emocional de alumnos, docentes y padres.
Tras los operativos simultáneos realizados en el estado, el General Laureano Carrillo Rodríguez señaló que no solo se atiende la seguridad física, sino también el impacto psicológico que estos eventos provocan.
Personal especializado de la dependencia inició pláticas informativas para generar conciencia sobre las consecuencias de estos retos, los cuales pueden alterar severamente los procesos de percepción cerebral y las emociones infantiles.
Especialistas advierten que la percepción de peligro en un lugar que debería ser seguro, como la escuela, desencadena síntomas de hipervigilancia, ansiedad extrema y una notable dificultad para lograr la concentración.
Incluso sin existir violencia física directa, las amenazas pueden provocar estrés postraumático, pensamientos intrusivos y conductas de evitación, lo que se refleja en un incremento del ausentismo escolar y miedo generalizado.
Este fenómeno también afecta profundamente a los padres de familia, quienes experimentan inseguridad constante por el bienestar de sus hijos, así como al personal educativo que se siente vulnerable ante posibles ataques.
La dependencia subrayó que, a nivel global, este tipo de situaciones han derivado en tragedias reales, por lo que es urgente evitar caer en trampas de manipulación digital y retos virales.
El titular de la SSCBC enfatizó que la empatía, la comprensión y el apoyo mutuo son los valores que verdaderamente deben volverse virales para proteger el entorno escolar de los bajacalifornianos.
Finalmente, se exhorta a la comunidad estudiantil a reportar cualquier actividad sospechosa y a priorizar el bienestar emocional, recordando que la seguridad de las instituciones educativas es una responsabilidad compartida por todos.

