La Secretaría de Salud de Baja California atendió un brote de intoxicación alimentaria que afectó a 78 menores en 21 escuelas de Tijuana. Autoridades realizaron tomas de muestras de alimentos con pollo y agua para análisis y descartaron casos de gravedad. La COEPRIS BC y Epidemiología mantienen vigilancia y seguimiento en los planteles.
La Secretaría de Salud de Baja California emitió un comunicado sobre la atención a un brote de intoxicación en planteles educativos de Tijuana. El objetivo es brindar la certeza a la población sobre la salud y bienestar de los menores afectados.
El titular de Salud estatal, Adrián Medina Amarillas, reportó un total de 78 menores con síntomas de intoxicación. Se tiene registro de 669 estudiantes en 21 escuelas que tuvieron contacto con los alimentos referidos.
El Secretario aclaró que afortunadamente no se han presentado casos de gravedad entre los pacientes reportados. La mayoría de los niños atendidos en distintas unidades médicas fueron dados de alta el mismo día.
Los menores dados de alta cuentan con el seguimiento y acompañamiento médico adecuado. Las familias recibieron indicaciones precisas para continuar con los cuidados en casa y asegurar su total recuperación.
Tras recibir los reportes, la COEPRIS BC actuó de manera inmediata en los planteles. Se realizaron tomas de muestras de agua purificada y alimentos elaborados con carne de pollo para su análisis.
Las muestras serán procesadas e interpretadas para determinar con precisión la causa de la intoxicación. Este análisis es fundamental para aplicar las sanciones correspondientes y evitar futuros brotes.
El Departamento de Epidemiología visitó los planteles relacionados con la ruta de distribución de los alimentos. Su objetivo fue detectar posibles nuevos casos y emitir las medidas de prevención necesarias a la comunidad escolar.
Las autoridades escolares y sanitarias están dando seguimiento puntual a la situación. El Secretario de Salud garantizó que todas las instituciones se mantienen vigilantes de la evolución del caso.
La prioridad de la Secretaría es la salud de los niños atendidos. Las instituciones hospitalarias y sanitarias trabajan de manera coordinada para garantizar el bienestar de la población estudiantil.

