La diputada Araceli Geraldo presenta reforma a la Ley de Participación Ciudadana para establecer bases obligatorias, inclusión de género y uso de herramientas digitales en los ayuntamientos del estado.
La diputada local Araceli Geraldo Núñez, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, presentó una iniciativa de reforma para fortalecer los mecanismos de participación vecinal y ciudadana en los municipios bajacalifornianos.
Esta propuesta busca modificar la Ley de Participación Ciudadana del Estado, estableciendo bases mínimas obligatorias que garanticen procesos equitativos, transparentes y accesibles para todos los habitantes de la entidad fronteriza.
Actualmente, la legislación delega la regulación a los ayuntamientos sin estándares fijos, lo que genera disparidades en los reglamentos municipales, falta de claridad en procedimientos y una notable ausencia tecnológica.
La legisladora señaló que la autonomía municipal no debe permitir vacíos normativos que limiten derechos fundamentales, por lo que propone principios rectores como la legalidad, equidad e inclusión en cada ayuntamiento.
Entre los cambios al artículo 74, destaca la obligatoriedad de aplicar la perspectiva de género y no discriminación, asegurando que los órganos ciudadanos cuenten con una integración paritaria y representativa.
Asimismo, la reforma al artículo 75 plantea que los reglamentos incluyan mecanismos digitales accesibles, reglas claras de rendición de cuentas y medidas específicas para integrar a grupos en situación de vulnerabilidad.
Respecto al artículo 76, se propone que el Instituto Estatal Electoral (IEEBC) brinde asistencia técnica obligatoria y desarrolle plataformas digitales homologadas en coordinación con las autoridades municipales de todo el estado.
Geraldo Núñez destacó que esta iniciativa permitirá armonizar criterios de intervención pública y profesionalizar los procesos ciudadanos, modernizando las herramientas de consulta sin generar nuevas cargas burocráticas para la administración.
Finalmente, la reforma pretende fortalecer la transparencia y la democracia participativa, permitiendo que la voz de los vecinos tenga un impacto real y uniforme en las decisiones de sus comunidades.

