Agentes de la FESC detuvieron a César Enrique “N” y Álvaro José “N” en la colonia La Morita, Tijuana, tras una denuncia por detonaciones. Se localizó un casquillo .9 mm y una pistola en el vehículo, siendo ambos puestos a disposición de la FGR.
Agentes de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) llevaron a cabo una movilización en Tijuana tras recibir un reporte de detonaciones de arma de fuego. La denuncia se recibió vía C-5 y alertaba sobre la presencia de personas armadas en la colonia La Morita Segunda Sección.
El incidente se registró alrededor de las 20:45 horas del martes 30 de septiembre, sobre la calle de La Pera. Los oficiales localizaron una camioneta Jeep Grand Cherokee de color dorado, con placas fronterizas, que coincidía con las características proporcionadas.
La unidad se encontraba estacionada en sentido contrario a la vialidad y a bordo estaban dos hombres. Estos fueron identificados como César Enrique “N”, de 39 años y originario de Sinaloa, y Álvaro José “N”, de 30 años, originario de Nayarit.
Al aproximarse al vehículo, los oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC) realizaron el hallazgo clave. Localizaron un casquillo percutido de calibre .9 mm a un metro de la llanta frontal izquierda de la camioneta.
Además, en el área del portavasos, los agentes visualizaron lo que parecía ser un arma de fuego, confirmando la gravedad del reporte ciudadano. Se implementó un protocolo para asegurar la zona y proteger a los residentes.
Para evitar riesgos, se les ordenó a los hombres descender del vehículo con las manos en alto para una inspección más detallada. La revisión posterior confirmó que se trataba de una pistola con un cargador abastecido con un cartucho útil.
César Enrique “N” y Álvaro José “N” fueron detenidos en el lugar e informados de sus derechos constitucionales por los delitos cometidos. Posteriormente, los presuntos delincuentes fueron trasladados a las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR).
La SSCBC exhorta a la ciudadanía a denunciar actividades sospechosas para fortalecer la seguridad. La participación de la población es fundamental a través de la línea de emergencia 9-1-1 o la denuncia anónima 089.

