La diputada Yohana Gilvaja denunció extorsiones de inspectores municipales de Tijuana a comerciantes vulnerables. Presentó un exhorto al alcalde Ismael Burgueño para frenar estos abusos y publicar urgentemente el reglamento de vidrios polarizados.
La diputada Yohana Gilvaja alzó la voz desde la máxima tribuna para denunciar prácticas indebidas. La legisladora señaló a servidores públicos del Ayuntamiento de Tijuana por extorsionar a ciudadanos.
Gilvaja presentó un exhorto con dos puntos dirigido al presidente municipal Ismael Burgueño Ruiz. El primer punto busca frenar las extorsiones contra micro emprendedores por parte de inspectores.
“Se trata de auténticas extorsiones en agravio de personas emprendedoras”, denunció la legisladora de Baja California. En su distrito ha sido testigo de estos lamentables casos.
Los inspectores municipales pretenden cobrar hasta 500 pesos semanales a personas que venden ropa usada. Estas personas lo hacen afuera de sus casas, siendo comerciantes vulnerables.
La diputada lamentó ver a personas vendiendo artículos de 10 o 20 pesos y que les quieran cobrar por hacerlo. Esto afecta al motor de la economía local, el cual es el emprendimiento.
Por ello, exhortó al alcalde a que los inspectores se abstengan de exigir dádivas o dinero. En su lugar, pidió implementar campañas de orientación y asesoría para que se inserten en la legalidad.
En un segundo punto, la diputada abordó la problemática de los vehículos con vidrios polarizados. Dijo que la falta de publicación del reglamento genera espacios para la extorsión policial.
Señaló que el propósito legítimo del polarizado es protegerse de los intensos rayos solares. Esto es especialmente necesario en Tijuana, donde los desplazamientos vehiculares son largos.
Aunque el Cabildo ya aprobó una reforma para clarificar los derechos vehiculares, el acuerdo sigue sin publicarse. Esto impide su aplicación efectiva, permitiendo abusos contra los conductores.
El exhorto fue aprobado por unanimidad de los diputados de la XXV Legislatura. Coincidieron en la urgencia de atender ambas problemáticas que afectan directamente a la ciudadanía de Tijuana.

