Una muestra de comodidad y desconexión con la realidad es lo que representa la propuesta del regidor panista Gustavo Magallanes de reactivar los “Miércoles Ciudadanos”… pero desde las oficinas del Centro Cívico.
¿La intención? Que los ciudadanos se trasladen hasta él, y no al revés. ¿La consecuencia? Seguir marginando a quienes no tienen auto, dinero para gasolina o recursos para pagar transporte. En lugar de ir a las colonias y ensuciarse los zapatos —como debería—, el regidor prefiere el aire acondicionado y la comodidad de su oficina.
Y por si fuera poco, pretende hacerlo en pleno verano extremo, con temperaturas de hasta 45 grados centígrados. ¿De verdad cree que es buena idea exponer a la ciudadanía a riesgos de salud como golpes de calor por su decisión de no salir de su zona de confort?
Los “Miércoles Ciudadanos” se abandonaron por una razón: no eran accesibles para todos. Sólo quienes tenían medios podían asistir. Reactivarlos bajo el mismo esquema es revivir una fórmula fallida.
Lo que debería estar haciendo Magallanes es ir a las colonias, escuchar de primera mano los problemas de la gente y trabajar a ras de suelo. Pero parece que eso no le interesa. Prefiere “ver quién llega” en lugar de salir a buscar soluciones.
¿Flojera, inconsciencia o miedo a enfrentar la realidad? Cualquiera que sea la respuesta, queda claro que el regidor prefiere ser un espectador del problema, no parte de la solución.
Así es como la mediocridad se disfraza de atención ciudadana.

