Legisladores de Morena en todo el país, incluyendo Baja California, cierran filas con la Reforma Electoral para eliminar privilegios y ahorrar 4 mil millones de pesos que se destinarán a municipios.
Los Grupos Parlamentarios de Morena en los Congresos de las entidades federativas emitieron un desplegado nacional para manifestar su respaldo absoluto al “Plan B” de la Reforma Electoral. Esta iniciativa, impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, busca erradicar los privilegios y reducir los altos costos que actualmente genera la política mexicana.
De acuerdo con el documento oficial fechado este 13 de marzo, la propuesta generará un ahorro aproximado de 4 mil millones de pesos. Los legisladores señalaron que este recurso no se perderá, sino que se destinará directamente a los estados y municipios para atender las necesidades reales de la población.
Entre los puntos clave de la reforma, los diputados aplaudieron la iniciativa de establecer un tope máximo a los presupuestos de los Congresos locales y del Senado de la República. Con esta medida, se busca terminar con el despilfarro y garantizar que el dinero público se utilice de manera austera y eficiente.
Asimismo, el “Plan B” propone poner un límite a la cantidad de regidores en cada municipio del país. El objetivo de este ajuste es eliminar estructuras burocráticas costosas que aportan poco al bienestar social, avanzando hacia gobiernos más cercanos a la ciudadanía.
En materia de democracia participativa, los legisladores celebraron que las consultas populares sean un pilar fundamental en esta reforma. También destacaron el fortalecimiento de la Revocación de Mandato, la cual podrá realizarse durante el tercero o cuarto año de gobierno, consolidando la voz del pueblo.
El desplegado cuenta con la firma de los coordinadores parlamentarios de Morena en todo México, destacando la participación del diputado Juan Manuel Molina García por el estado de Baja California. Este consenso nacional refleja la unidad del movimiento en torno a los principios de la Cuarta Transformación.
Los firmantes coincidieron en que estas medidas responden al mandato de millones de mexicanos que exigen instituciones que dejen de servir a una élite y se pongan al servicio del pueblo. La reforma busca, en esencia, una democracia más participativa y menos costosa para el erario público.
Entre los coordinadores que suscriben el documento se encuentran representantes de entidades como Ciudad de México, Sonora, Veracruz y Quintana Roo, entre otros. La movilización legislativa busca que la reforma sea implementada con prontitud en beneficio del desarrollo económico regional.
Finalmente, los Congresos locales reiteraron su compromiso con una política de austeridad republicana. Aseguraron que desde sus respectivas trincheras legislativas impulsarán los cambios necesarios para que el “Plan B” se convierta en una realidad que fortalezca la democracia verdadera en México.

